Acuarela

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jueves, 11 de octubre de 2012

Origen y evolución del cultivo del melón en Membrilla y en La Mancha


Capítulo I, de los orígenes a finales del S. XIX

La planta del melón es originaria de África. Muy probablemente, su cultivo fue introducido en La Mancha por los árabes, aunque algunos autores apuntan que pudo llegar a España en época Romana.

Desde entonces, el cultivo del melón ha variado sustancialmente hasta convertirse en un producto apreciado gastronómicamente, con un fuerte impacto económico y social en Membrilla y en nuestra comarca, llegando a ser desde hace algunos años, la primera zona productora de esta fruta a nivel nacional.

Las referencias más antiguas sobre los melones en nuestro país, son las recogidas en el original y objetivo Tratado Agrícola de Ibn Bassal al-Tulaytubí, discípulo de Ibn Wafid, visir de Yahya ben Ismail al-Mamún, que reinó con el nombre de Yahya I al-Mamún en los reinos taifas de Toledo (1043-1075) y Valencia (1065-1075)[1].

En el siglo XI los hortelanos tenían mala fama entre los castellanos viejos, por ser una profesión desempeñada mayoritariamente por moriscos. Así lo atestiguan estos dichos:
“El hortelano, ni rico, ni sano, ni buen cristiano”; ó “Hortelano, ni gordo, ni sano, ni buen cristiano.”

En cualquier caso, durante los primeros siglos desde su llegada a España, el cultivo del melón fue puramente testimonial, no ocupó un lugar destacado en la base alimentaria de las familias, ni generó beneficios económicos destacables. Recordemos que muchos productos básicos de nuestra alimentación actual, como las patatas, el maíz o el tomate, no llegaron a España desde América hasta bien entrado el S. XVI.

Las Relaciones Topográficas de Felipe II de 1575 no contienen ninguna referencia al cultivo del melón en La Mancha.

Concretamente sobre Membrilla apuntan:
“Villa de labranza de pan y vino y algunos ganados menudos y mayores que se crían”.

Y sobre Daimiel:
“La calidad de la tierra del pueblo es tierra templada, ni caliente ni fría…. Son llanas de pocas cuestas y tierra rasa… es abundante de aguas …. Lo que más se coge en ellas es pan y vino”.

Aún así, constatamos su cultivo y consumo en Membrilla durante el S. XVI por las compras reflejadas en los libros de gastos de los conventos de los Trinitarios y de las Concepcionistas[2].

Dos siglos después, el Catastro del Marqués de la Ensenada de 1749, sigue sin hacer alusión específica al melón. Los cultivos que destaca en Membrilla son: Viñas, olivos, trigo, cebada, panizo, Azafrán, árboles frutales y hortalizas.

En 1752, los labradores de Membrilla reservaban en Aberturas, 6 cuerdas de tierra de regadío, para el cultivo del melón y en 1754 había un melonar en el Santísimo Cristo de Santa Elena[3].

Ya en 1834 encontramos en la prensa dos artículos interesantes sobre la conservación y el consumo del melón:
“Modo de conservar los melones. Para conservarlos mucho tiempo en menester que estén bien maduros, arrancarlos con las ramas y hojas y colgarlos al aire, las hojas que se secan poco a poco dan alimento al melón y se conservan mucho tiempo. También pueden conservarse mucho más tiempo y con mejor gusto, enterrándose entre arena bien seca y si se le quiere dar mejor gusto, se les abre un agujero en el pezón una hora antes de gastarlos, se les echa una cucharada de aguardiente, poniéndolos un rato al sol antes de comerlos”[4].

“…Nos proponemos demostrar que, por más que algunos quieran hacernos retroceder a los siglos del empirismo, los médicos del S. XIX conocen ya muy bien la naturaleza y asiento de muchas enfermedades, y señaladamente la pulmonía y del cólera padecido en Madrid. Entretanto sepa el pueblo, que consideramos todavía peligroso el uso de los melones, sandías, melocotones, uvas de ollejo y principalmente de los pimientos y tomates; alimentos todos que con la mayor facilidad se indigestan, y que pueden ser causas excitantes del cólera, sin que con esto queramos alarmarle y hacerle creer, que subsiste la epidemia con toda su fuerza….”[5].

El Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, una magna obra publicada por Pascual Madoz entre 1846 y 1850, es el primero que contiene datos sobre el cultivo del melón en La Mancha. Al referirse a las producciones principales de Villarta de San Juan menciona: “Candeal, trigo, centeno, cebada, patatas, melones y legumbres”.

Las producciones agrícolas de Membrilla según el diccionario de Madoz eran: candeal, cebada, centeno, panizo, patatas, vino, aceite, barrilla, anís, azafrán y legumbres, aunque todo en corta cantidad, por las continuas plagas de langosta y escasez de agua.

En nuestro término municipal existió un paraje denominado “Melonate”, situado relativamente cerca del casco urbano, al norte del actual cementerio. Dos parcelas se desamortizaron en 1840 y 1847. La primera de ellas comprada por Antonio López Peláez y la segunda por Dolores Heredia. El dato lo aportamos como curiosidad, sin atrevernos a afirmar que el nombre tuviera algo que ver con el cultivo del melón en el citado paraje[6].

En 1899, “El Progreso Agrícola y Pecuario[7]”, publicó dos artículos curiosos sobre el modo de cosechar y conservar los melones:
“Para conservar los melones. He aquí el procedimiento para conservar en perfecto estado durante más de un año los melones: Se eligen los más sanos, se los limpia bien, se les recubre con papel de algodón sin cola y enseguida se colocan por tandas dentro de una caja o tonel que cierre bien, de modo que no se toquen unos con otros. En el fondo se pone una capa de yeso en polvo fino y seco; los huecos entre el renglón y entre éstos y las paredes de la caja se llenan también de yeso y otra capa de esta misma sustancia protege el todo de la acción del aire exterior”[8].

“Cómo se cosechan buenos melones…… hace poco que comienza a generalizarse el secreto, pues antes era patrimonio de muy contados labradores que lo transmiten de padres a hijos con todo género de reservas. Y por cierto que el secreto no puede ser más sencillo. Escogen los dos o tres melones más próximos de la planta, los parten por la mitad de arriba abajo y toman las semillas que estén situadas en el punto más céntrico del melón, desechando las que estén cerca de la pulpa…..los melones que han de dar la semilla deben ser de la primera flora, cercanos al tronquito, pesados, gruesos, sanos y bien conformados, es preferible que pequen de muy maduros que de verdes.[9]


[1] Pliego de condiciones IGP “Melón de La Mancha”.
[2] Datos aportados por el Ayuntamiento de Membrilla para la inclusión del término municipal en la IGP “Melón de la Mancha” y revista editada con motivo de Ferimel 2012.
[3] Datos aportados por el Ayuntamiento de Membrilla para la inclusión del término municipal en la IGP “Melón de la Mancha” y revista editada con motivo de Ferimel 2012.
[4] Tecnológico Nacional de agricultura, artes industriales, ciencias, comercio y literatura, 9 de septiembre de 1834.
[5] Boletín de Medicina, cirujía y farmacia, jueves 18 de septiembre de 1834.
[6] Archivo Histórico Provincial, Hacienda, Legajo H-66, exp. 430.
7] Publicación fundada en 1895 por Francisco Rivas Moreno, dedicada a la agricultura, ganadería, veterinaria, caza y pesca, avicultura y al comercio y exportación. En 1902, fue calificada en un concurso como el mejor de los periódicos agrícolas de España.
[8] El Progreso Agrícola y Pecuario, 16 de enero de 1899, página 10.
[9] El Progreso Agrícola y Pecuario, 22 de julio de 1899.

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